Las dos condenas a muerte impuestas hoy en Bielorrusia han sido resultado de un juicio que incumplió las normas internacionales de imparcialidad procesal, ha declarado Amnistía Internacional.
Dzmitry Kanavalau fue declarado culpable de cometer atentados terroristas y producir explosivos, y Uladzslau Kavalyou, de ayudarle y no informar a las autoridades.