Es hora de poner fin a las transferencias irresponsables de armas que fomentan la comisión de graves abusos contra los derechos humanos: este es el mensaje de cientos de miles de activistas de Amnistía Internacional antes de las negociaciones finales en torno al Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA) que comienzan la próxima semana en la ONU.
El miércoles, como parte de un día de acción sobre este tema, en más de una decena de ciudades de todo el mundo se hará entrega de una petición en la que se exige a los gobiernos la formulación de un TCA con sólidas protecciones en materia de derechos humanos.
Desde Times Square a Tel Aviv, desde Marruecos a Australia, se han organizado actos como un divertido evento publicitario en Nueva York, un tanque que ha dado unas vueltas por el centro de Londres visitando varias embajadas, una representación teatral en un mercado del centro de Madrid, y entregas de la petición a gobiernos de todas las regiones del mundo.
“Se trata de un último impulso antes del comienzo oficial de las históricas negociaciones en torno al Tratado sobre el Comercio de Armas, con el fin de que gobiernos de todo el mundo tengan presente el masivo clamor mundial para que cesen las transferencias de armas que fomentan la comisión de atrocidades”, ha manifestado Brian Wood, director de control de armas de Amnistía Internacional.
“Lo que se necesita con urgencia es un tratado lo más sólido posible basado en la protección de los derechos humanos, que incluya una ‘Regla de oro’ que ponga fin a todas las transferencias de armas a Estados en donde es probable que se utilicen para la comisión de graves abusos contra los derechos humanos.”
Las negociaciones sobre el TCA comienzan el 2 de julio en la ONU, en Nueva York, y se prolongarán hasta finales de ese mes. En ellas participarán gobiernos de todos los países del mundo.
Junto con una coalición mundial de organizaciones de la sociedad civil, Amnistía Internacional ha hecho campaña para lograr un tratado sólido que englobe todos los tipos de armas convencionales, municiones, armamento y material afín, así como todas las formas de transferencias entre gobiernos.
La mayoría de los Estados miembros de la ONU apoyan un TCA que incluya al menos cierta protección de los derechos humanos. Muchos Estados, incluidos gobiernos de África, América, Asia y Europa, se han mostrado claramente partidarios de normas firmes sobre derechos humanos como la “Regla de oro”.
Pero unos cuantos Estados han expresado sus reservas con respecto a las salvaguardas de derechos humanos, incluidos países clave exportadores de armas como China y Rusia, y la mayoría de los países de Oriente Medio.
Amnistía Internacional continúa pidiendo a todos los gobiernos que afronten la realidad y apoyen un Tratado sobre el Comercio de Armas exhaustivo y efectivo basado en una sólida protección de los derechos humanos.
Durante las próximas semanas, la organización seguirá de cerca las negociaciones sobre el TCA y captará apoyos entre los gobiernos desde la ONU, en Nueva York; además, presentará una serie de iniciativas relacionadas con este tema, como un informe que documenta los suministros de armas en medio del conflicto en Sudán del Sur, cartas de apoyo a un sólido TCA remitidas por galardonados con el Nobel de la Paz y conocidos artistas internacionales, y un acto paralelo en la ONU titulado “El Tratado sobre el Comercio de Armas: una alternativa al planteamiento de la ‘bolsa para cadáveres’”.
“En las próximas semanas de negociaciones sobre el TCA, la sociedad civil, los gobiernos y la ONU desarrollaran una actividad febril que esperamos culmine en el texto del tratado más sólido posible, basado en la protección de los derechos humanos”, ha declarado Wood.
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