Milicia libia debe liberar a periodistas detenidos mientras cubrían las elecciones

Jueves 12 de Julio de 2012
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Según los informes, el reportero y cámara Abdelkader Fusuk, y el cámara Youssef Baadi informaban de las elecciones en las ciudades de Mizda y Nesma, a unos 160 km al sur de Trípoli, para la emisora de radio y televisión Tobakets, con sede en Misrata, y cuando regresaban a esta ciudad fueron capturados por milicias de Beni Walid.

Se cree que están en un centro de detención no oficial de Beni Walid.

En una grabación de vídeo que apareció tras su detención, se oye a un hombre no identificado acusándolos de entrar en una zona militar en un vehículo militar sin autorización.

Según la información de que dispone Amnistía Internacional, ambos periodistas viajaban en una furgoneta descubierta perteneciente al director de la emisora Tobakets y llevaban sus tarjetas de identidad y acreditaciones de prensa.

Las informaciones de los medios indican que sus captores exigieron la libertad de los detenidos de Beni Wali recluidos en Misrata como condición para liberar a los periodistas.

“Garantizar la libertad de expresión era un objetivo clave de la ‘Revolución del 17 de febrero’. Es inconcebible que dos trabajadores de medios de comunicación estén detenidos sólo por realizar su trabajo y entrar en una ciudad sin autorización”, ha declarado Hassiba Hadj Sahraoui, directora adjunta del Programa Regional para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.

“Si a las milicias de Beni Walid les preocupaba su conducta, debían haberles remitido a las autoridades en lugar de tomarse la justicia por su mano. Desde luego, no deben utilizarles como prenda para arreglar sus tensiones regionales con Misrata.”

El padre de Youssef Baadi dijo a Amnistía Internacional que su hijo había llamado a casa diciendo que le trataban bien, pero que todavía no le habían comunicado las razones exactas de su detención.

El 10 de julio, el viceprimer ministro Mostafa Abou Shakour condenó la detención de Abdelkader Fusuk y Youssef Baadi, pidiendo su liberación inmediata y subrayando que sólo el gobierno era responsable de aplicar la ley.

Esta condena se produjo en medio de la indignación pública y después de que las milicias locales de Misrata amenazaran con liberar a los periodistas por la fuerza.

Según informes, las fuerzas armadas de Misrata están preparándose para un posible asalto si el jueves, cuando vence el plazo fijado para la liberación, ésta no se produce.

“La detención continuada de Abdelkader Fusuk y Youssef Baadi es inaceptable, pero el uso de la fuerza contra toda la ciudad de Beni Walid no es la solución. Esto sólo exacerbará la situación y provocará más abusos contra los derechos humanos. Este asalto pondría en peligro a la población local y sembraría la semilla de futuras tensiones regionales”, afirmó Hassiba Hadj Sahraoui.

La semana pasada, Amnistía Internacional publicó el informe titulado Libya: Rule of law or rule of militias?, en el que condena los abusos generalizados contra los derechos humanos a manos de las milicias armadas, que incluyen detenciones arbitrarias y torturas, y pide a las futuras autoridades elegidas que den prioridad al respeto a los derechos humanos y al establecimiento del Estado de derecho.

La ciudad de Beni Walid fue uno de los últimos baluartes de los seguidores de Gadafi en la rebelión del año pasado y cayó en manos de las fuerzas del Consejo Nacional de Transición el 17 de octubre de 2011.