Siria debe excarcelar a todos los presos de conciencia

Miércoles 9 de March de 2011
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Amnistía Internacional ha instado a las autoridades sirias a poner en libertad a todos los presos de conciencia, tras la liberación de un abogado de derechos humanos de 79 años de edad.

Haytham al Maleh fue puesto en libertad el martes 8 de marzo de 2011, un día después de que el presidente Bashar al Assad dictara una amnistía para varias categorías de presos, entre ellos los mayores de 70 años, los que sufren enfermedades incurables y otros acusados de delitos leves.

“La liberación de Haytham al Maleh es una medida muy bien recibida, aunque debería haberse tomado hace mucho tiempo. Al igual que muchas otras personas en todo Siria, Haytham al Maleh estaba encarcelado exclusivamente por ejercer su derecho a la libertad de expresión”, ha manifestado Philip Luther, director adjunto del Programa para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.

“Es inaceptable que las autoridades sigan utilizando el estado de emergencia nacional para reprimir las voces disidentes.”

Haytham al Maleh cumplía una condena de tres años tras haber sido declarado culpable en julio de 2010 por un tribunal militar de “difundir en Siria noticias falsas que podrían debilitar la moral de la nación” y “debilitar el espíritu nacional”.

Los cargos contra él se referían a una entrevista de televisión realizada en septiembre de 2009 en la que criticaba la falta de democracia, el excesivo poder de los agentes de seguridad y la corrupción entre los funcionarios en Siria.

Se cree que su encarcelamiento también estuvo motivado por los artículos que había publicado, en los que exponía los abusos contra los derechos humanos cometidos en el país.

Al ser puesto en libertad, Haytham al Maleh dijo a Amnistía Internacional: “Confío en mantener la promesa que hice a cuantos me apoyaron, de continuar con mi trabajo”.

“Pido al gobierno que ponga en libertad a todos los presos de conciencia de la prisión de 'Adra y a los miles más como ellos recluidos en centros de seguridad.”

Amnistía Internacional hizo una enérgica campaña por la liberación de Haytham al Maleh tras su detención y, en una de las escasas visitas de la organización a Siria, en junio de 2010, envió un observador a una sesión de su juicio, como muestra de solidaridad.

El observador dijo al juez que Amnistía Internacional consideraba a Haytham al Maleh preso de conciencia y que debía ser puesto en libertad.

Varios presos de conciencia más, entre ellos activistas de derechos humanos, permanecen encarcelados en Siria exclusivamente por expresar sus convicciones legítimas y ejercer pacíficamente su derecho a la libertad de asociación.

Antes de su liberación, Haytham al Maleh y otros presos políticos recluidos en la Prisión Central de Damasco iniciaron el 7 de marzo una huelga de hambre indefinida para pedir el “cierre del expediente” de los presos políticos, el fin de las injusticias y la restauración del derecho a la vida civil y política en Siria.

Los ex presos políticos en Siria sufren una serie de restricciones a sus actividades. Durante cinco años tras su liberación, no pueden tener un empleo en el sector público, enseñar, votar o presentarse a elecciones, ni tampoco pueden poseer, publicar o editar un periódico ni ninguna otra publicación.

Amnistía Internacional también considera que es probable que se mantenga en pie la prohibición de viajar impuesta arbitrariamente a Haytham al Maleh hace seis años por una de las fuerzas de seguridad de Siria.